“El legado imbatible de Martin Scorsese: 10 años de una sátira feroz sobre el poder real, disponible en streaming”

Napoleón: ¿comedia o autoparodia sin ambición?

El estreno de la película “Napoleón” hace un mes ha generado un debate innecesario sobre la falta de rigor histórico en los biopics, pero también ha planteado interrogantes sobre si sus intenciones cómicas eran genuinas o si caía en una autoparodia sin ambición. A pesar de que a veces la ejecución del tono tiene sus limitaciones, es importante darle el beneficio de la duda a quien nos está contando la historia.

En este contexto, es interesante mencionar a Martin Scorsese, quien ha generado confusión en algunos espectadores y críticos sobre sus intenciones al retratar a protagonistas criminales y adentrarse en mundos peligrosos en películas como “El lobo de Wall Street”. Algunos consideran que Scorsese glorifica a este tipo de sujetos, incluso en su descarado intento de parodia en dicha película.

“El lobo de Wall Street” cumple 10 años desde su estreno navideño en cines. Aunque no recibió premios, logró ser el mayor éxito de taquilla en la carrera de Scorsese, recaudando 406 millones de dólares en todo el mundo. Esta divertida salvajada se puede disfrutar en streaming a través de Amazon Prime Video, Movistar+ y Netflix.

La película está basada en la vida de Jordan Belfort, un corredor de bolsa neoyorquino que entra en Wall Street con buenas intenciones, pero se da cuenta de que está inmerso en un mundo de excesos, falta de escrúpulos e incluso ilegalidades. A través de la comedia salvaje y la sátira descarnada, Scorsese y DiCaprio buscan retratar la ambición que marca el espíritu americano y a aquellos que buscan el poder.

En “El lobo de Wall Street” se puede apreciar un humor desatado que aborda anécdotas surrealistas relacionadas con drogas, sexo y el poder. Aunque a veces la película derrapa, logra ser astuta al mostrar el dolor detrás de la comedia, como en el montaje sobre el empleado que se quita la vida en la empresa. Además, cuenta con momentos hilarantes, como la aparición de Rob Reiner enfurecido queriendo ver la televisión.

Esta película marca un punto de inflexión en la carrera de Scorsese, quien se muestra más interesado que nunca en señalar los cimientos podridos de Estados Unidos, como también se evidencia en “El irlandés” y “Los asesinos de la luna”. Además, el final redondo característico de Scorsese fascina al público y refuerza la atracción que se siente hacia estos sujetos.

En conclusión, “El lobo de Wall Street” es una comedia salvaje y una sátira descarnada que busca retratar la ambición y el poder en el espíritu americano. A pesar de sus excesos, la película logra ser inteligente y divertida, marcando un punto de inflexión en la carrera de Martin Scorsese.,